"No necesitas a nadie para llegar a donde mereces"

domingo, 15 de enero de 2012

Hola, cariño

Te necesito aquí esta noche y sé que no quieres irte. Sí, lo quieres, pero no puedo evitarlo... Simplemente me siento completa cuando estás a mi lado, pero sé que no puedes volver a casa hasta que ellos canten, hasta que todo el mundo cante.



Tú sabes que no puedes darme lo que necesito y a pesar de que significas mucho para mí, no puedo esperar por todo esto... ¿Esto está sucediendo de verdad? Te juro que nunca volveré a ser feliz otra vez, y no te atrevas a decirme que podemos ser sólo amigos. No soy una chica a la que puedas cambiar, sabíamos que esto acabaría ocurriendo.










Si puedes esperar a que llegue a casa, entonces te juro volver mañana, todo esto se quedará en nuestro pasado. Si puedes esperar a que llegue a casa, entonces te juro que podemos hacer que esto dure.

Fuera de mi vida, ¿te enseño la salida?

Quizás sea verdad que el tiempo cura las heridas o que a base de palos se aprende. Gustar y disgustar, eso es el pan de cada día. Ya ves, parecerá fácil, pero en el fondo es difícil... No a todo el mundo le gusta ser como algunas personas, llegar, joderlo todo e irse. Porque si digo la verdad, hay muchos proverbios que hablan de la gente que se siente bien siendo así, y uno de ellos es que en donde las dan, las toman. Debe ser muy guay que en el momento menos inesperado te pase lo mismo que le has hecho a mil y una personas, que te pase eso que nunca querrías que te pasara a ti por nada del mundo, y que quien te lo haga sea la persona menos inesperada. La polla de Roma, debe ser. Saber que tienes amigas y amigos, que igual te ponen a parir o van de perros por la vida... Pero claro, que sigues teniendo ahí con el sinónimo de "amigos", es jodidamente increíble, de verdad. Me agrada los que se siente bien diciendo: "que no, que yo no haría eso por nada del mundo" y que son los primeros en hacerlo, me producen una gracia indescriptible, que vale, que igual yo en el fondo (o no muy fondo) también soy así, pero yo admito mis errores, pido perdón las veces que haga falta e igual soy la primera en arrepentirse al notar algo de malestar en la persona dañada, por simple remordimiento, por que tengo moral, pero bueno... Eso al igual que los de "tú siempre estarás ante todo", también, es la hostia de guay que a veces te pares a pensar donde quedaron esas palabras, pero para la gente de ahora solo son eso, palabras, en fin, yo resumo mis "palabras" con un: "no se puede decir que de esta agua no beberé" y menos si eres de las que te dicen "agua no potable" y aún así metes la puta bocaza.