Necesito tiempo para pensar, para recordar aquellos buenos momentos y compararlos con los malos que estoy pasando. Necesito pensar en qué hacer, porque sinceramente en este instante estoy confusa... Lo doy todo para que todo vuelva a ser como antes, pero eso no va a suceder, porque mil y una cosas ya cambiaron... Tú no eres el mismo y yo no soy la misma. Han ocurrido mil mierdas en todo este tiempo, putadas, malas jugadas... En serio, necesito tiempo, quiero que todo vuelva a su lugar, que tú seas mío y yo tuya, que los besos sean eternos y las sonrisas únicas, que todo lo bueno que pasamos juegue a mi favor y todos los malos ratos solo puedan desaparecer. Quiero verte, abrazarte y decirte "te quiero" todo eso añadido a que quiero recibir el mismo aprecio que te doy... Quiero llorar de alegría cada vez que me mires a los ojos, besarte en los momentos más bonitos y sinceros. Te quiero a ti. El tiempo no cura las heridas, o eso parece.
Es impresionante lo indispensable que estas personas se han hecho en mi vida, para mí... Lo mucho que los quiero. No sé que haría sin cada una de sus tonterías, porque me siento obligada a decir que son tontos, todo hay que decirlo, pero también debo decir que son mis tontos. Son esas personas que sabes que por nada ni por nadie te fallarían, esos que siempre están ahí para todo; para lo bueno, para lo malo, para cosas que nadie nunca podría imaginar... Tienen mil sinónimos con los que los puedo diferenciar de los demás, de las demás personas que me rodean, pero el sinónimo que más me importa, al que más aprecio le doy, es al sinónimo de amigos, porque he de decir que sí, que ellos son mis amigos... Los únicos que me han demostrado que hay sonrisas después de las lágrimas y que todo se pasa si tienes en quien apoyarte. Por cosas así, sé que a ellos no los cambiaría por nada. Gracias, de verdad, os quiero.